¿Desarrollo urbano o sacrificio ambiental?

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En Puebla parece que los árboles tienen un enemigo difícil de vencer: el desarrollo urbano. Esta vez, vecinos de Bosques de San Sebastián salieron a manifestarse tras la tala de cuatro árboles de aproximadamente 20 metros de altura sobre el bulevar del Casco, una decisión que, aseguran, se tomó para facilitar la entrada de tráileres a una bodega construida recientemente en la zona.

La indignación fue tal que los habitantes decidieron retener a trabajadores, mientras exigían explicaciones y la presencia de las autoridades. Ademas, denunciaron que durante la tala murieron varios pichones y otras especies que andaban en las ramas.

Y por si fuera poco… la sorpresa llegó cuando se dio a conocer que existía un permiso emitido por el Ayuntamiento de Puebla para autorizar el derribo. Sin embargo, lejos de calmar los ánimos, el documento generó más inconformidades.

Para los vecinos, el problema va más allá de cuatro troncos cortados. Se trata de una tendencia que han visto repetirse una y otra vez: primero llegan los permisos, después las máquinas y al final aparecen las explicaciones, cuando ya no queda nada que salvar.

Porque mientras las autoridades hablan de desarrollo urbano, los ciudadanos cuentan los árboles que desaparecen. Y la verdad, los árboles tienen una gran desventaja en estas discusiones: tardan décadas en crecer, pero bastan unas horas para derribarlos.

Los habitantes advirtieron que no permitirán más talas en la zona y exigieron una revisión de los permisos otorgados. Mientras tanto, la pregunta sigue en el aire: ¿era realmente indispensable tirar cuatro árboles para que entraran los tráileres o simplemente resultaba más barato cortar ramas que buscar otra solución?…

DE TOCHO-MOROCHO