Ante los cierres anunciados, COPARMEX Puebla, la Asociación Nacional Transportista (ANTAC) y la Federación de Trabajadores del Estado de Puebla, CTM, fijaron postura y coincidieron en pedir a las autoridades que resuelvan las demandas mediante el diálogo, sin afectar a quienes necesitan las carreteras para trabajar y trasladarse.
COPARMEX Puebla reconoció el derecho a manifestarse pacíficamente y las preocupaciones del sector transportista por la inseguridad y la extorsión.
Sin embargo, advirtió que los cierres prolongados pueden afectar el acceso a servicios de salud y educación, además de frenar actividades productivas y cadenas de suministro.
Por su parte, ANTAC Puebla anunció que su delegación no participará en el paro convocado para este y pidió mantener la calma. Además, solicitó diálogo inmediato con las autoridades para evitar afectaciones al libre tránsito.
Aunque reconoció que todavía hacen falta acciones en materia de seguridad, su postura fue clara: el transporte necesita mayor presencia policial y menos extorsión, pero considera que la confrontación no es el camino.
A estas voces se sumó la CTM en Puebla, que pidió agotar las mesas de negociación y evitar medidas de presión que terminen perjudicando a la propia clase trabajadora.
El sindicato advirtió que los bloqueos pueden frenar el suministro de mercancías, elevar costos de producción y poner en riesgo empleos.
Las tres organizaciones coincidieron en que la inseguridad y la extorsión que enfrenta el transporte requieren respuestas institucionales. Sin embargo, también señalaron que las protestas deben considerar los derechos de terceros.
Por ahora, el llamado está sobre la mesa: atender las demandas del sector transportista sin paralizar las actividades de miles de personas. Porque al final, quienes quedan atrapados en la carretera también pagan las consecuencias












