Las comparecencias del Ayuntamiento de Puebla dejaron más preguntas que aplausos. Cada funcionario llegó con cifras para presumir, pero los regidores también sacaron la lista de pendientes.
La “Capital Imparable”, al parecer, avanza más rápido en las diapositivas que en las calles.
Vanesa López Silva, titular de Bienestar y Participación Ciudadana, enfrentó cuestionamientos por presunto nepotismo, inasistencias a reuniones de comisión y movimientos presupuestales.
Juan José Tapia González, encargado de Administración y Tecnologías de la Información, también tuvo que responder por contrataciones y por un convenio para instalar 40 relojes digitales publicitarios.
David Aysa de Salazar presumió más de mil 580 millones de pesos en infraestructura, pero los automovilistas siguen esquivando hoyos y pagando los daños de sus vehículos.
Mucho informe y pocas certezas
La jornada dejó cuestionamientos, dudas sobre contrataciones, cuentas millonarias y lo que no sobró fueron respuestas contundentes.
Comparecer no significa leer cifras y esperar aplausos. Significa explicar el gasto, reconocer los pendientes y demostrar resultados.
Chedraui presume una “Capital Imparable”, pero sus funcionarios todavía tienen demasiadas cuentas por aclarar. Si la ciudad sigue acumulando problemas mientras las comparecencias acumulan discursos, algo no está funcionando.
Mucho millón, mucha presentación y demasiadas dudas. Al final, la capital no necesita más funcionarios presumiendo; necesita que el trabajo se note.







