Por Bebeto Ramírez.
Les cuento.
Hoy por la mañana, una joven, muy joven, que iba abordo del transporte publico, movilizó a elementos de Protección Civil del Municipio pues en pleno trayecto por calles de Agua Santa dio a luz.
Agua Santa, sin agua y sin Santos.
Fueron los pasajeros quienes pidieron al chofer que detuviera su marcha pues la niña – madre, estaba por entrar en labor de parto y no podía hacerlo si el camión iba rebotando por las calles llenas de baches, allá por Loma Bestia.
Algunos usuarios prefirieron bajarse y abordar otra unidad por eso de las canijas prisas, les vayan a descontar por llegar tarde a la chamba, algunos otros prefirieron quedarse para ver por primera vez el nacimiento de un bebé, chismosos se les dice, bueno, no es de todos los días ver nacer un bebé en un camión del transporte público.
Unos más permanecieron en la unidad para tratar de ayudar a la joven madre, entre ellos el chofer, bueno, no le quedaba de otra. Pónganle algo abajo, para que no se le enfrié la espalda a la chava, decía el chofer, más bien no quería que se ensuciara su unidad, la había lavado con escoba y jabón a las 5:30 de la mañana, limpiar la placenta no debe ser muy agradable, eso pensaba el chofi.
En cuestión de minutos, llegaron como relámpago elementos de Protección Civil, la niña – madre gritaba, los presentes le decían que pujara, puja mija, puja, ahí viene, ya se le ve la cabeza, no jueguen, que nervios.
Ya con los amigos de protección civil, eran menos los nervios, incluso la joven madre estaba un poco más tranquila.
El bebé nació, todo parece ser que sin mayor complicación.
Tanto la mamá como el nuevo Poblanito fueron llevados al Hospital General del Sur, que por cierto, esta a 5 minutos de donde se le ocurrió nacer a la criatura, se ve que va a ser impaciente, que le costaba esperar un poco, un poquiiiiiiito más.
Gran anécdota tendrán para contar tanto la mamá como el niño en un futuro.
Mamada a luz en transporte publico, o como diría mi abuelita Rufina, se alivio en el camión.







