Desde que comenzó a crecer su presencia pública, Gabriela “La Bonita” Sánchez ha recibido críticas por prácticamente todo: su carrera deportiva, su llegada al gobierno, su desempeño como funcionaria, sus aspiraciones políticas y hasta su imagen.
Pero en los últimos meses la crítica subió de tono. Videos, publicaciones y señalamientos comenzaron a circular en redes sociales. Algunos cuestionan su trabajo; otros se meten directamente con su persona.

De las críticas a los ataques
La Secretaría de las Mujeres de Puebla incluso emitió un posicionamiento para rechazar expresiones de violencia digital y mediática contra ella. La dependencia sostuvo que ninguna diferencia política justifica ataques personales que busquen dañar la dignidad de una mujer.
Morena también acusó una campaña sucia contra la funcionaria y señaló a sectores de la oposición como responsables de los ataques.
Asimismo, Katya Rodríguez, delegada en funciones de la Secretaría de Comunicación de Morena en Puebla, reconoció que el partido no presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado ni ante el Instituto Electoral del Estado por la violencia que, según Morena, enfrenta “la bonita”.
¿Qué tan grave es el problema si ni siquiera quienes dicen defenderla han llevado el caso ante las autoridades?
Al final, la política poblana vuelve a demostrar que hay quienes prefieren una peluca, un video y una burla antes que un argumento.
Y Morena tendrá que decidir qué quiere hacer con todo esto. Porque un exhorto sirve para el comunicado, pero una denuncia sirve para poner las cosas a prueba.









