El choque de dos trenes de alta velocidad en Toledo, España, dejó al menos 68 personas muertas y decenas de heridos, en una tragedia que mantiene a los equipos de emergencia trabajando entre vagones destrozados y fierros retorcidos.
El accidente ocurrió la mañana de este miércoles, cuando un tren AVE de Renfe, que salió de Madrid rumbo a Sevilla, impactó por detrás a una formación de Iryo que estaba detenida en las vías.
El golpe provocó el descarrilamiento de varios vagones; algunos terminaron cayendo por un terraplén. En ambos trenes viajaban más de 540 personas.
Las imágenes que circulan son brutales: vagones fuera de las vías, pasajeros tratando de salir y rescatistas metiéndose entre los restos para buscar sobrevivientes.
Entre las primeras hipótesis se habla de posibles fallas en los sistemas de seguridad y de una orden equivocada desde el centro de control, pero la causa definitiva todavía está bajo investigación.
La prioridad ahora es localizar a las víctimas, atender a los heridos y dar respuestas a las familias que siguen esperando noticias.










