Meli Espinoza presume su “arduo trabajo” en Tijuana y termina relajándose con un masajito. Porque la transformación, al parecer, también incluye servicio de spa después de la jornada.
Después de convivir con vecinos, echarse un delicioso pollito y cumplir con su intensa agenda política, la morenista necesitó que le sobaran el brazo para recuperarse de semejante hazaña.
María del Carmen Espinoza Ochoa, exsíndica e integrante del partido guinda en el norte, publicó un video en el que aparece muy cómoda mientras su amiga Yara le da un masaje.
Hay quienes terminan su jornada agotados de trabajar para pagar la renta, llenar la despensa o resolver cómo llegar a fin de mes. En cambio, la morenista comparte cómo se recupera del desgaste político.
Y todo con el chaleco bien puesto, porque hasta para descansar hay que mantener viva la identidad de la transformación.
La escena llega justo cuando busca posicionarse rumbo a 2027, con la mira puesta en la coordinación de los Comités de Defensa de la Transformación en Tijuana.
El problema no es que se dé un masaje, el asunto fue presumirlo como parte de una jornada heroica de trabajo con el pueblo, cuando miles de personas trabajan jornadas enteras sin tiempo ni dinero para semejantes consentimientos.
Porque, si así termina después de convivir con los vecinos, habrá que preguntarse qué tratamiento necesitará cuando llegue la campaña de verdad.








