El tablero político de América Latina acaba de recibir un sacudidón. Flávio Bolsonaro quedó arriba de Lula da Silva en la primera vuelta presidencial y la derecha también arrasó en el Congreso brasileño.
El candidato del Partido Liberal obtuvo 47.03% de los votos, frente al 45.16% de Lula.
Ninguno alcanzó la mayoría necesaria, así que Brasil volverá a las urnas el 25 de octubre.
Flávio no perdió tiempo para marcar el tono, tras conocer el resultado, habló de un Brasil que quiere cambiar y lanzó la idea de poner fin a la era del PT.
Y mientras Lula busca darle la vuelta a la elección, el Congreso ya le dio otro golpe.
El PL consiguió 121 diputaciones federales, la bancada más grande de la Cámara. En el Senado también se convirtió en la primera fuerza partidista, con 28 escaños a partir de 2027. El PT tendrá nueve senadores.
La fotografía es brutal: Flávio aventaja a Lula y el bolsonarismo llega fortalecido al Congreso.
La derecha brasileña no solo pelea por la Presidencia; también está acumulando músculo para gobernar desde el Legislativo.
Aunque Lula todavía tiene una oportunidad, una eventual victoria presidencial tendría enfrente un Congreso mucho más conservador.
El nuevo escenario obligaría al gobierno a negociar con una oposición fortalecida para sacar adelante sus principales proyectos.
Brasil vuelve a poner a la derecha en el centro del tablero latinoamericano.
Después del avance de fuerzas conservadoras en distintos países de la región, el gigante sudamericano podría convertirse en la siguiente pieza de una ola política que ya no parece tan fácil de ignorar.










