Mario Riestra, dirigente estatal del PAN volvió a defender a los suyos a capa y espada.
Ahora, acusó que el caso de Tlaola se está manejando con una vara distinta.
Según el dirigente, al alcalde panista Simón Garrido ya le están poniendo los reflectores encima.
Mientras tanto, otros casos de la Sierra Norte parecen haberse quedado bastante cómodos en la oscuridad.
El panista puso el ejemplo de Juan Galindo y Huauchinango.
En Juan Galindo existe un antecedente de una instalación dedicada a la minería de criptomonedas. Riestra también mencionó señalamientos que relacionan el inmueble con el diputado Miguel Márquez Ríos.
En Huauchinango, señaló otro predio que presuntamente estaría vinculado con un funcionario de la Secretaría de Gobernación estatal.
Pero, el reclamo parte de que si van a investigar, que investiguen parejo.
En Tlaola, las autoridades federales aseguraron una instalación con cientos de equipos especializados. Y la SSP incluso señaló que debe revisarse si hubo alguna responsabilidad de autoridades municipales.
Mientras tanto, los azules insisten en ¿Por qué una granja prende todas las alarmas y las otras parecen tener el botón de silencio activado?
Pero aquí el punto no es ese, en realidad si hay posibles irregularidades, se tienen que investigar, sean de Tlaola, Juan Galindo o Huauchinango y sin importar si el alcalde trae azul, guinda, verde o cualquier otro color.
De lo contrario, el combate al huachicoleo eléctrico corre el riesgo de convertirse en puro cuento.
La FGR encontró cientos de computadoras para hacer lana en Tlaola









