Para el gobierno, la medida significa modernización. Pero, para miles de automovilistas, podría convertirse en un nuevo dolor de cabeza.
La autopista México-Puebla y el resto de las carreteras administradas por CAPUFE iniciarán la transición hacia el programa “Cero Efectivo”, con el que el pago electrónico mediante TAG irá sustituyendo de forma gradual al dinero en efectivo en las casetas.
El objetivo es agilizar el tránsito y reducir las filas.
La modernización no llega igual para todos
Sobre el papel, la idea parece sencilla: menos tiempo en las casetas y cruces más rápidos.
Pero fuera de los comunicados oficiales aparece otra realidad. No todos los automovilistas cuentan con un TAG, una tarjeta bancaria o la posibilidad de recargar saldo de manera constante. Para muchas familias, el efectivo sigue siendo la forma más práctica de pagar.
La pregunta es inevitable: ¿qué pasará con quienes viajan de manera ocasional o simplemente no utilizan medios electrónicos?
CAPUFE informó que las 129 plazas de cobro bajo su administración ya cuentan con infraestructura para telepeaje y que la reducción del efectivo será gradual.
Sin embargo, modernizar una caseta no significa que todos los usuarios puedan adaptarse de un día para otro.
Hay adultos mayores que nunca han usado un TAG, conductores que pagan todo en efectivo y personas que solo utilizan las autopistas unas cuantas veces al año. Para ellos, el cambio representa un trámite más y un gasto adicional.








