El Gobierno de la Ciudad de México volverá a aplicar Ley Seca con motivo del partido entre la Selección Mexicana y Ecuador.
La medida entrará en vigor este martes a las 3:00 de la tarde y permanecerá hasta las 7:00 de la mañana del miércoles, pero solo en establecimientos ubicados en la zona de Paseo de la Reforma y el Centro Histórico.
Durante ese periodo, tiendas, supermercados y negocios similares no podrán vender bebidas alcohólicas para llevar. En cambio, restaurantes y establecimientos con servicio de alimentos sí podrán ofrecer alcohol, siempre que el consumo sea dentro del local y acompañado de comida.
¿Prevención o la misma receta de siempre?
Las autoridades justifican la decisión con un objetivo claro: evitar riñas, accidentes y desórdenes durante las celebraciones, especialmente después de los incidentes registrados en encuentros anteriores de la Selección Mexicana.
Sin embargo, la medida vuelve a dividir opiniones.
Para algunos, representa una acción preventiva que ayuda a reducir riesgos en zonas con alta concentración de personas. Para otros, se trata de una solución que castiga a todos por el comportamiento de unos cuantos.
¿Realmente funciona?
La gran pregunta es si la Ley Seca realmente evita los problemas o solo cambia la forma en que ocurren.
La experiencia muestra que muchas personas compran alcohol antes de que inicie la restricción o simplemente consumen en restaurantes y bares donde la venta continúa permitida.
Por ello, algunos especialistas consideran que reforzar la seguridad, mejorar la vigilancia y sancionar a quienes alteran el orden público puede resultar más efectivo que imponer una prohibición temporal.
Al final, el debate sigue siendo el mismo de cada evento masivo: ¿la Ley Seca previene incidentes o solo da la impresión de que el gobierno está haciendo algo?
La respuesta no es sencilla. Puede ayudar a disminuir la venta impulsiva de alcohol en ciertas zonas, pero por sí sola difícilmente elimina las causas de los conflictos.
La clave sigue estando en la prevención, la presencia policial y la responsabilidad de quienes deciden salir a celebrar.








