¿Qué sigue?, ¿Llevar el suero y el doctor también?

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La realidad volvió a estrellarse contra el discurso oficial. Esta vez ocurrió en el Hospital del ISSSTE de Ocotlán, donde pacientes y familiares denunciaron la falta de camas y exhibieron una escena que provocó indignación: personas llegando con su propio colchón para poder recibir atención médica.

Sí, en pleno 2026, hay ciudadanos que deben cargar su propia cama para no terminar acostados en el suelo.

La imagen rápidamente desató críticas en redes sociales y reavivó el debate sobre las condiciones del sistema de salud pública en México.

La lista de requisitos parece no tener fin

Hace años la preocupación era la escasez de medicamentos. Hoy la situación parece haber escalado a otro nivel.

Porque, al paso que vamos, ir al hospital pronto requerirá una lista absurda de requisitos: identificación oficial, comprobante de domicilio, almohada, cobija y, al parecer, hasta cama propia.

Y aunque suene a broma, la realidad dejó de tener gracia hace mucho tiempo.

Durante años, el Gobierno federal ha defendido la idea de construir un sistema de salud de primer nivel. Sin embargo, imágenes como estas vuelven a golpear la credibilidad del discurso.

Porque una cosa es prometer servicios de calidad y otra muy distinta es que los pacientes tengan que resolver con sus propios recursos lo que debería garantizar una institución pública.

La factura siempre la paga la ciudadanía

El problema ya no es solo la falta de camas. El verdadero problema es la normalización de las carencias.

Los ciudadanos ya se acostumbraron a llevar papel sanitario, comprar medicamentos, esperar meses por una cita y ahora, presuntamente, hasta trasladar su propio colchón.

Y esa es la parte más alarmante: que las emergencias del sistema se hayan convertido en la rutina de millones de personas.

Porque mientras los discursos prometen modernidad, la gente sigue improvisando soluciones para recibir atención médica básica.

La pregunta ya no es qué le falta a los hospitales, sino qué más tendrán que llevar los pacientes para poder ser atendidos.

DE TOCHO-MOROCHO