Muchas veces la famosa frase “es cosas de jóvenes” termina de la peor manera y en esta ocasión, un estudiante del Bachillerato José Vasconcelos, en la colonia San Alfonso de Atlixco, fue hospitalizado de emergencia después de recibir una brutal golpiza que lo dejó inconsciente.
De acuerdo con familiares y testigos, el menor llevaba tiempo denunciando que era víctima de acoso escolar. Sin embargo, las alertas habrían sido ignoradas por las autoridades del plantel.
Además, según los testimonios recabados, en el ataque participó una alumna de la institución y un joven ajeno al bachillerato que llegó al lugar a bordo de una motocicleta.
Más allá de identificar a los responsables directos, el caso abre una pregunta incómoda: ¿qué ocurrió antes de que el estudiante terminara en el hospital?, porque cuando una víctima denuncia durante meses y nadie interviene, el problema deja de ser únicamente una pelea entre estudiantes y se convierte en una cadena de omisiones.
En muchas escuelas se insiste en campañas contra el bullying, se colocan carteles y se organizan pláticas, pero cuando las denuncias llegan a dirección o a los docentes, frecuentemente terminan archivadas bajo la etiqueta de “conflictos entre alumnos”, y el resultado es que las agresiones escalan hasta volverse irreparables.
Los padres de familia exigen justicia y piden la intervención inmediata de las autoridades educativas y de la Fiscalía para esclarecer los hechos, sancionar a los responsables e investigar la posible negligencia del personal escolar.









