Las Chivas del Gabriel Milito protagonizaron una remontada épica al vencer 2-0 a Tigres (3-3 global, avanzó por posición en la tabla) en la vuelta de los cuartos de final del Clausura 2026, clasificando a las semifinales del torneo.
El Rebaño Sagrado necesitaba ganar por al menos dos goles de diferencia o por un gol aprovechando su mejor posición en la tabla general. Y lo consiguió con carácter, madurez y la aparición estelar de un juvenil que se vistió de héroe.
El primer tiempo fue de claro dominio local. Chivas generó al menos cinco ocasiones claras de gol, con Alan Pulido y Cade Cowell como los más activos. Sin embargo, la falta de contundencia y las buenas intervenciones de Nahuel Guzmán mantuvieron el marcador en blanco al descanso. Tigres, por su parte, se replegó bien y apostó al contragolpe, pero apenas inquietó a Miguel Jiménez. En el complemento, el Guadalajara mantuvo la intensidad. Milito movió el banquillo buscando mayor profundidad y el equipo respondió. La presión alta dio frutos al minuto 74, cuando Santiago Sandoval recibió un balón filtrado dentro del área, controló con calidad y definió con frialdad ante la salida de Guzmán para poner el 1-0.El Akron explotó. Tres minutos después, al 77′, llegó el segundo. Omar Govea mandó un centro preciso desde la derecha y Sandoval, imparable, se elevó más que todos para conectar un cabezazo potente y colocado que hizo estallar nuevamente las gradas: 2-0.
Con el global empatado, Chivas selló su boleto a semifinales. El equipo de Milito demostró carácter, jerarquía y esa mística que lo caracteriza en Liguillas. Tigres, que había sido favorito en muchos pronósticos, se quedó sin respuestas ante un Rebaño que nunca dejó de creer.



