El Ojo Poblano
A pesar de de que no salimos de una y entramos a otra en México, y sobre todo por la violencia del pasado domingo sobre las sedes de Guadalajara y Monterrey, la diplomacia deportiva ha mandado un mensaje que tranquiliza y motiva a los amantes del balón pie pues el balón rodará en suelo mexicano sin alteraciones para el mundial que está cada vez más cerca.
Gianni Infantino, el hombre que mueve los hilos del futbol en el planeta tierra, levantó el teléfono para conversar con la presidenta Claudia Sheinbaum. Fue una llamada para terminar con la incertidumbre. El jerarca de la FIFA, con la mirada puesta en la Copa del Mundo más ambiciosa de la historia, reafirmó lo que muchos ponían en duda tras el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, México no se mueve del mapa.

Tuve una excelente conversación hoy con la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Reiteré nuestra plena confianza en el país anfitrión y esperamos que organice todos los partidos programados allí en lo que será la experiencia más incluyente y grandiosa”, escribió Infantino en redes sociales.
“Se descarta por completo que habrá otra sede”, sentenció Infantino desde Miami el miércoles por la noche, cortando de tajo las versiones que sugerían un posible aplazamiento o una mudanza de emergencia hacia Estados Unidos o Canadá. Para la FIFA, México es un socio histórico, una pieza insustituible que no se tambalea ante las crisis de seguridad interna.



