El negocio del PRIAN con el Libramiento Norte que nunca se construyó en Puebla

El Libramiento Norte que nunca se construyó en Puebla

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Iván Tirzo

La primera vez que se planeó la construcción de un Libramiento Norte como una vía alterna a la autopista México-Puebla, fue en el sexenio del exgobernador Mario Marín (2005-2011).

El corredor vial nunca se construyó por una serie de anomalías en último gobierno del PRI en Puebla, pero que fue la excusa perfecta en el gobierno del PAN del exmandatario Rafael Moreno Valle (2011-2017) para impulsar la construcción del Segundo Piso Viaducto Elevado de la México-Puebla.

¿Por qué hablar del tema? Porque el gobernador Alejandro Armenta anunció el 26 de enero de 2026 la construcción del Periférico Cinco de Mayo, que tendrá dos circuitos: norte y sur.

Durante los últimos días de 2025 adelantó el proyecto, hasta ese momento la idea es que se llamara Libramiento Norte. Hoy el proyecto está prácticamente definido.

El circuito norte (que ya no se llamará Libramiento Norte) tendrá una superficie de 28.7 kilómetros y abarcará de Coronango, a la altura del Outlet, hasta la carretera federal Amozoc-Teziutlán, que pasará por las juntas auxiliares de Canoa y La Resurrección.

¿Qué fue del proyecto del Libramiento Norte con el que hicieron negocio los del PRIAN?

En 2008, el gobierno de Mario Marín entregó la concesión a la empresa española Obrascón, Huarte y Laín (OHL) para la construcción del Libramiento Norte sobre una superficie de 31.5 kilómetros.

La carretera estaba proyecta en el tramo que va de Xoxtla hasta el municipio Amozoc y correría en paralelo a la México-Puebla.

Unos días antes de acabar el sexenio de Marín, en 2011, el gobierno priista autorizó la ampliación de 3.4 kilómetros más, para que el Libramiento fuera de 34.8 kilómetros.

En mayo de 2012, el gobierno panista de Rafael Moreno Valle canceló el proyecto a OHL (la cual cambió de nombre en 2018 tras una serie de casos de corrupción), que costaría unos 246 millones de dólares, con la excusa de que encontró una serie de irregularidades en la concesión.

El 18 de agosto de 2014, el gobierno de Rafael Moreno Valle entregó la concesión por 30 años a las empresas OHL Pinfra, que ahora se llama Aleática, para la construcción del Viaducto Elevado, o como lo quieran llamar Libramiento Elevado o Segundo Piso de la México-Puebla.

La obra costó aproximadamente 11 mil 500 millones de pesos, de los cuales el gobierno federal del expresidente Enrique Peña Nieto aportó unos 10 mil millones, el resto lo aportó la empresa para quedarse con la concesión a 30 años.

El segundo piso solo abarca una superficie de 15.3 kilómetros no resolvió el tráfico en la zona metropolitana, porque en el tramo de los estadios se genera un intenso caos vial.

Dicho viaducto elevado resultó más caro que el Libramiento Norte que nunca se construyó en el gobierno de Marín.

En 2024, la empresa Aleática recibió la ampliación por otros 30 más para operar el Viaducto Elevado, es decir hasta el año 2074.

El gobernador Armenta informó hace una semana que en este 2026 se iniciará la construcción del Circuito Norte (que ya no se llamará Libramiento) y será más largo que el segundo piso de la México-Puebla.

Solo que, a diferencia de los gobiernos pasados, esta vez no se entregará en concesión a ninguna empresa, ni tampoco se cobrará peaje por esta carretera de cuatro carriles.

Aún no hay monto de inversión, aunque el gobernador de Morena adelantó que se construirá con los pétreos que obtiene de Pemex y con la maquinaria que adquirió el gobierno de Puebla en 2025.

 

DE TOCHO-MOROCHO