El Ojo Poblano
La Fiscalía General de la República (FGR) en Sonora, Francisco Sergio Méndez, informó que 37 niños han sido detenidos en acciones criminales.
Se trata, detalló de niños de 10, 11 y 12 años quienes en ocasiones son traídos con engaños de otros estados.
“Los padres de familia tienen que cuidar a sus hijos, es lo más sagrado que tienen y no los cuidan, al rato se les pierden y andan con grupos criminales haciendo cosas que no corresponden”.

Estos menores han sido sorprendidos en acompañamiento de grupos criminales, por ello, ha propuesto en la Mesa de Seguridad y en otras instancias que cuando se detengan criminales acompañados de menores se triplique la sanción.
“No puede ser posible, es lo que se está viendo”, externó el delegado de la FGR en Sonora. “Los engatusan vienen para alguna situación y vienen parando en eso”, lamentó.
No todos los niños son de Sonora, también llegan de otros estados y las organizaciones criminales los colocan en diferentes ciudades.
Reiteró que ha planteado sanciones más severas “por que no puede ser posible que se estén valiendo de niños, de jovencitos para que sean acompañados en esas acciones criminales”.

Diversos estudios recogen testimonios de niños, niñas y adolescentes en los que refieren las diferentes funciones que desempeñan dentro de un grupo delincuencial. Es así como se ha sabido que casi siempre empiezan como “halcones” (individuos que se encargan de vigilar y alertar sobre la presencia de autoridades o enemigos), pero con el paso del tiempo también pueden realizar labores de tráfico de estupefacientes o incluso convertirse en sicarios y ejecutar uno que otro asesinato.
Igualmente se sabe que son reclutados bajo la promesa de que tendrán dinero, mejores condiciones de vida y cierto poder, pero también bajo amenazas y violencia física y/o psicológica.
“Por eso, es fundamental tener un marco normativo robusto que permita tratar a los niños, niñas y adolescentes como víctimas cuando son reclutados por la delincuencia organizada y, en caso de que hayan cometido algún delito, juzgarlos también desde esa perspectiva. Esta doble dimensión es muy relevante, pero no está suficientemente visibilizada en México”,



