El presidente Lopéz Obrador leyó hoy jueves 26 de septiembre la carta que envió al rey de España, Felipe VI, y defendió la postura de la mandataria electa, Claudia Sheinbaum, de no invitarlo a su toma de posesión, pues señaló que “México ya no es una colonia y se debe respetar”.
Durante su conferencia de prensa matutina de este jueves en Palacio Nacional, Andrés Manuel López Obrador leyó la carta que envió al Rey de España el 1 de marzo de 2019, para solicitar el reconocimiento de los agravios cometidos durante la Conquista.
El documento informa que el 21 de septiembre de 2021 México celebraría los 200 años de vida independiente. “Tal fecha coincidirá con los 500 años de la caída de Tenochtitlan y el inicio de la Colonia, y se establecerá el 21 de septiembre como Día de la Reconciliación Histórica. Ese día el Estado mexicano pedirá perdón a los pueblos originarios por haber porfiado, una vez consumada la Independencia, en la agresión, la discriminación y el expolio a las comunidades indígenas que caracterizaron el periodo colonial; el desagravio hará énfasis en las guerras atroces y genocidas emprendidas por el gobierno mexicano en contra de los pueblos yaqui y maya, así como en la persecución racista que sufrieron los chinos en el territorio de México durante las primeras décadas del Siglo XX y en otros agravios y atrocidades que diversas autoridades cometiero contra la población.
En la carta se aclara que México “no pide un resarcimiento del daño en pecuniario de los agravios que le fueron causados por España ni tiene el propósito de proceder de manera legal ante los mismos; en cambio, México desea que el Estado español admita su responsabilidad histórica por esas ofensas y ofrezca las disculpas o resarcimientos políticos que convengan”.
Al finalizar la lectura, el Presidente recordó que “no contestaron la carta, pero no solo eso, la filtraron, creo que a El País, el periódico de España, y desataron toda una campaña en contra de nosotros con sus intelectuales, hablaba yo ayer que hasta Mario Vargas Llosa plantó que quien debía pedir perdón era México”.
López Obrador sostuvo que “estaban muy malacostumbrados porque durante el periodo neoliberal venían a hacer su agosto desde España“.







